Cosas por las que merece la pena ser padres I
YO: "Cada vez me levanto peor por las mañanas, me duele el cuerpo y los hombros, ¡Uff!"
PABLO: "Claro mami .... ¡me regañas taaannntoooo!"
COMENTARIO: ¿Qué hago? ¿le digo algo o me lo como?
-----
PABLO, viendo un comentario futbolístico sobre el Barcelona: "Ves mami? ¡los negros son los mejores! ¡¡siempre están en el suelo!!"
COMENTARIO: Para mi hijo, caerse y hacer falta, es una parte imprescindible de jugar al fútbol. Que para mi desesperación ¡le encanta! Lo cuál ha permitido a su padre salir del armario. ¡Sí! El mismo que me juró y rejuró que lo odiaba antes de casarse como Dios manda. Ya le he advertido que esa mentira es causa de nulidad matrimonial. Porque mintió sobre un aspecto que para mí sí era imprescindible para dar mi consentimiento. Las tardes dominicales de "Estudio, estadio" fueron suficientes para crearme una alergia galopante en contra.
Consencuencia: estamos meramente "arrejuntados" y así se crean familias desestructuradas y con hijos problemáticos. Y todo por el fútbol dichoso. ¿No dan ganas de llorar?
-----
El juego de ser un bebé en Etiopía al que yo tengo que recoger, está cediendo terreno ante el juego de Popeye y Chupi. Son dos ponys de un picadero cercano en los que mi hijo ha montado alguna vez. Le gusta hacer de caballo y yo tengo que lavarlo y peinarlo. Eso sí, no renuncia a que haya bebés caballos que acaban de nacer.
------
PABLO (cuando quiere conseguir algo, como un batido de "cocholate"): "Mamá! ¡No estás guapa! ¡Estás guapíííísiiiiima!"
COMENTARIO: Sobran.
-------
PABLO: "¿Sabes, mamita? Tú y yo no somos iguales porque tú eres blanca", dice, mirando mi brazo.
PABLO: "Claro mami .... ¡me regañas taaannntoooo!"
COMENTARIO: ¿Qué hago? ¿le digo algo o me lo como?
-----
PABLO, viendo un comentario futbolístico sobre el Barcelona: "Ves mami? ¡los negros son los mejores! ¡¡siempre están en el suelo!!"
COMENTARIO: Para mi hijo, caerse y hacer falta, es una parte imprescindible de jugar al fútbol. Que para mi desesperación ¡le encanta! Lo cuál ha permitido a su padre salir del armario. ¡Sí! El mismo que me juró y rejuró que lo odiaba antes de casarse como Dios manda. Ya le he advertido que esa mentira es causa de nulidad matrimonial. Porque mintió sobre un aspecto que para mí sí era imprescindible para dar mi consentimiento. Las tardes dominicales de "Estudio, estadio" fueron suficientes para crearme una alergia galopante en contra.
Consencuencia: estamos meramente "arrejuntados" y así se crean familias desestructuradas y con hijos problemáticos. Y todo por el fútbol dichoso. ¿No dan ganas de llorar?
-----
El juego de ser un bebé en Etiopía al que yo tengo que recoger, está cediendo terreno ante el juego de Popeye y Chupi. Son dos ponys de un picadero cercano en los que mi hijo ha montado alguna vez. Le gusta hacer de caballo y yo tengo que lavarlo y peinarlo. Eso sí, no renuncia a que haya bebés caballos que acaban de nacer.
------
PABLO (cuando quiere conseguir algo, como un batido de "cocholate"): "Mamá! ¡No estás guapa! ¡Estás guapíííísiiiiima!"
COMENTARIO: Sobran.
-------
PABLO: "¿Sabes, mamita? Tú y yo no somos iguales porque tú eres blanca", dice, mirando mi brazo.
Mira al de su padre, y ¡sorpresa! "claro que papá" ......y duda largo rato " sí creo que es como yo" Supongo que porque el brazo podría ser el de un osito con un montón de pelos negros que lo oscurecen.
"Pero no te preocupes, mami, que nuestros corazones sí son iguales"
COMENTARIO: Una vez le comenté algo que a mi me había emocionado. Una forera se encontró en una discoteca (para que luego digan) con un adulto adoptado pocos días antes de que ella volase a Etiopía para recoger a su hija. Este hombre había recibido el siguiente regalo de su abuela adoptiva: "tú eres del color de mi corazón y siempre lo serás". Cuando me lo contaba, las dos lloramos por teléfono. Es una frase que, poco a poco, se va extendiendo.
A mi hijo nunca se le ha olvidado.
"Pero no te preocupes, mami, que nuestros corazones sí son iguales"
COMENTARIO: Una vez le comenté algo que a mi me había emocionado. Una forera se encontró en una discoteca (para que luego digan) con un adulto adoptado pocos días antes de que ella volase a Etiopía para recoger a su hija. Este hombre había recibido el siguiente regalo de su abuela adoptiva: "tú eres del color de mi corazón y siempre lo serás". Cuando me lo contaba, las dos lloramos por teléfono. Es una frase que, poco a poco, se va extendiendo.
A mi hijo nunca se le ha olvidado.



9 comentarios:
Me gusta!
Y... cada hombre tiene sus tácticas de seducción, jajaja!
jajajaja, menudos momentos!! Valen un potosí, como se dice por aquí!!
Un abrazo.
Supongo que habrás visto la peli de Tarzán, también habla sobre "los corazones son iguales".
Muy buenas las frases se tu hombrecito, ;D.
Besos,
Sonia
Que ricura de niño!
Mi marido tambien me mintió en esto del futbol, jajaja.
Laura.
Me derrito con las frases de tu peque!
Un abrazo,
Nür.
He tenido que privatizar el blog por motivos que explico en el mismo y por si quieres seguir leyendolo queria mandarte una invitacion.
Mandame un correo a natalyymo@gmail.com y te la envio.
Saludos.
Natalia,
Ser del color del corazón... qué bonito!! REalmente tu hijo, con su inocencia, se queda con lo que es realmente importante... :-)
Un beso,
Mariajo
¡¡Desde luego tu Pablo no tiene desperdicio!!! jejejeje me parto de risa. Los crios son la leche y sueltan cada una que nos dejan con la boca abierta.
Lo del futbol pues bueno... que voy a decir yo que soy futbolera a tope (me alío con tu marido)
Bicos
Fátima
supongo que lo sabéis, pero, por si acaso con los puntos travel se puede ayudar a etiopía.
Intento poneros el enlace:
http://www.travelclub.es/pub-tc-solidario.cfm
MARÍA.
Publicar un comentario en la entrada